
"El papel de los humanos como el factor más importante de la producción esta condenado a desaparecer como sucedio con el papel de los caballos en la producción agricola que fue primero disminuida y luego eliminada con la introducción de los tractores" Wassily Leontief, Premio Nobel de Economia 1983.
Después de haber incursionado dentro de los problemas estructurales de los sistemas político-económicos actuales y los mecanismos de perpetuidad del statu quo, lo que el “establishment” en México y a nivel internacional (G-20) propone, son una serie de reformas monetarias, fiscales y financieras que pretender ser paliativos para un fenómeno de índole supraliminal (Gunther Anders) que ha estado acelerándose desde inicios del siglo XX y tiene un impacto mayúsculo en el estilo de vida actual. El reemplazo del trabajo humano por maquinas.
Dentro del sistema capitalista, el trabajo humano es considerado como cualquier mercancía que puede ponerse a la venta y es regulado por la mano invisible del mercado. Sin embargo bajo esta lógica neoliberal, podemos percibir que el modelo esta atándose la soga al cuello, pues si los humanos no tienen la opción de trabajar para vivir, no pueden ganar dinero y por consiguiente no pueden consumir. Las compañías entonces no podrían producir bienes si no tienen quien los compre (A menos que la población mundial disminuyera considerablemente, ¿Georgia Guidestones?, pero ese es otro tema de debate).
John Maynard Keynes lo denominaba “El desempleo Tecnológico”, o el desempleo generado por el descubrimiento de nuevas tecnologías que hacen más eficientes los procesos productivos y disminuyen la intervención del trabajo del hombre. Desde la perspectiva capitalista de reducir costos y maximizar ganancias, encontramos que la tendencia natural de la industria es precisamente sustituir el trabajo humano mediante los sistemas automatizados; Analicémoslo bien: las maquinas no requieren tiempo para comer, ni seguros médicos, ni de desempleo, ni se organizan en sindicatos, ¿Qué es lo más redituable?
Esta tendencia ha ido incrementándose hasta el punto en que casi todo el trabajo tradicional en el sector agrícola ha sido superado por los avances tecnológicos, en EE.UU. en 1949 solo 6% de la producción de algodón la producían máquinas, para 1972 era el 100% (Peterson, Willis 1992); En la industria acerera, la producción de 1982 a 2002 incremento de 75 millones de toneladas a 120, mientras que los trabajadores disminuyeron de 289,000 a 74,000 (Nelson Schwartz, 2003).
Ahora todos los empleos desplazados por la automatización fueron de alguna manera absorbidos por el sector de los servicios (de 1950 a 2002 paso del 59% al 89%, usa today, 12/12/2002), pero a pesar de eso, esta dinámica experimenta una desaceleración por la implementación de sistemas computarizados, los bancos día a día despiden miles de personas porque ya no requieren el volumen para realizar sus operaciones diarias; algunos restaurantes de comidas rápidas ya no requieren meseros o despachadores pues poseen kioskos automatizados que pueden cocinar comida de manera eficiente; los trenes en Japón ya no requieren conductores y fueron provistos de un sistema de navegación automático (El Universal 30/03/2009).
La realidad es, que no hay un solo sector de la producción que no se vea afectado por el desempleo tecnológico y los sistemas automatizados, y esto no debería ser motivo para entrar en pánico, si pensamos en todo el potencial que significa la óptima aplicación de los avances tecnológicos actuales bajo un esquema de diseño social inteligente. Todos y cada uno de los empleos desempeñados por el hombre quedarían erradicados, en primera instancia.
¿Pero y luego? ¿De qué va a vivir el hombre?
Lo primero que debemos dejar de hacer es pensar en términos capitalistas (y socialistas, anarquistas, comunistas, etc), y comenzar en cambiar nuestra percepción del mundo, al darnos cuenta que ante esta realidad y la constante superación de los potenciales tecnológicos, la solución no descansa en propuestas políticas, ni monetarias, sino en la idea de que es hora de dar el próximo paso y trascender de este sistema, que ante los hechos es obsoleto y merma la creatividad humana.
Un nuevo sistema social debe ser creado que articule los conocimientos científicos de hoy en día y los metodos de automatización, para encaminarlos para el servicio de los seres humanos. Al respecto, Jaque Fresco nos ofrece una alternativa bastante atractiva (Fresco, The Best That Money Can't Buy: Beyond Politics, Poverty & War).
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Para citar el artículo:
Gutiérrez Vera, Alejandro."Punto de Quiebra: El Desempleo Tecnológico", en "Región Cardial", http://regioncardial.blogspot.com. 14 de Agosto de 2009.
Para citar el artículo:
Gutiérrez Vera, Alejandro."Punto de Quiebra: El Desempleo Tecnológico", en "Región Cardial", http://regioncardial.blogspot.com. 14 de Agosto de 2009.




super buen articulo muy cierto, hay que cambiar esa mentalidad y la forma de ver el mundo!!
ResponderEliminarexcelente. saludos desde el MZ Uruguay!
ResponderEliminar